Torre de la Calahorra

La Torre de la Calahorra es uno de los monumentos más bellos y únicos de Córdoba. Si de verdad deseas regresar al pasado y contemplar con ojos de un cordobés medieval uno de los arquetipos de aquella época debes pasear por el entorno de la Calahorra.

Historia de la Torre de la Calahorra

En el siglo XII, cuando se construyó este edificio por parte de los musulmanes, se encontraba en el exterior de las murallas de la ciudad y por tanto tenía un carácter defensivo. Se creó menos de un siglo antes de la toma de Córdoba por parte de los cristianos, y hoy en día alberga en su interior exposiciones temporales y permanentes que hacen énfasis en las tres culturas que dotaron de su carácter actual a Córdoba (cristianos, musulmanes y judíos).

Exterior de la torre y vistas desde la azotea del monumento

Pero quizás lo más interesante que debes saber de la Torre de la Calahorra es su ubicación dentro de la Córdoba actual, en un lugar privilegiado, en la orilla opuesta del río Guadalquivir. Puedes llegar a ella a través del casco histórico, cruzando la Puerta del Puente (conocida popularmente como ‘Arco del Triunfo’) y atravesando de punta a punta el Puente Romano mientras te das de codazos con decenas de grupos de japoneses, alemanes o belgas.

Interior de la Torre y maquetas en exposición

Miles de turistas llegan cada año a la Calahorra y se sorprenden con su gran tamaño y su dureza externa. Si cualquier persona mira las murallas que aún existen de aquella época medieval se puede comprobar su grado de deterioro que permite comprobar el granulado de rocas y guijarros que servían más para dar una sensación de seguridad que para defender Córdoba. De hecho, aunque no debes hacerlo, si rascas con una llave puedes sacar gramitos de arcilla. La Calahorra, sin embargo, está construida con gruesa roca que de verdad garantizaba en el siglo XII la defensa del Puente Romano, que era la única vía de acceso a la ciudad califal desde cualquier punto al otro lado del Guadalquivir.

Pasear por la ribera del antiguo río Betis y detenerse en la Torre de la Calahorra te permitirá zambullirte en una Córdoba de otra época, en la transición entre un mundo musulmán que ya languidecía y la potencia cristiana que la tomó para hacer de Córdoba la meca de las tres culturas.

Situación de la Calahorra