Puente Romano

La ciudad cordobesa está divida en dos por el río Guadalquivir que transcurre desde su nacimiento en Sierra de Cazorla, hasta su desembocadura en las costas gaditanas de Sanlúcar. Para salvar esa división, en concreto del barrio de la Verdad con el barrio de la Catedral, se erigió el Puente Romano, que cruzara el citado río a principios del siglo I.

Construcción del Puente

Los materiales empleados para la construcción de este viaducto de más de 300 metros, se hallan cantos rodados de naturaleza cuarcítica procedentes de Sierra Morena, la arenisca roja, propia de Montoro o lo sillares extraídos del borde de la Depresión del Guadalquivir, entre otros. Esto lo que da pie a pensar, no solo en la complejidad de su construcción, sino en que se trata de un puente fabricado con materiales cien por cien cordobeses. Según numerosos investigadores, por esta conexión podría cruzar la conocida como Vía Augusta, que llegaba hasta Roma, capital del imperio.

Aunque ha sufrido varias modificaciones a lo largo de su historia hasta nuestros días, la última hace poco años con una reformas impulsadas por la Junta de Andalucía, esta pasarela conserva muchos de los elementos primigenios. El puente constaba de diecisiete arcos, actualmente uno menos, siendo de medio puntos, menos cuatro que son apuntados.

De la época musulmana tiene heredado la Torre de la Calahorra en su extremo sur y en la otra punta, la Puerta del Puente. Ésta fue erigida en el siglo XVI, al igual que la estatua de San Rafael (custodio de la ciudad)  colocada en el centro del antepecho.

Entorno del Puente Romano

Además hay que tener en cuenta el entorno paisajístico que completa, ya que el puente se halla enclavado en una reserva natural, conocida como los Sotos de la Albolafia. Así, la flora y la fauna tienen un protagonismo especial, destacando más de 120 especies de aves. Ideal para organizar una ruta por plena naturaleza, teniendo además como atractivo el poder visitar varios molinos que han sido recientemente reformados, como el de San Antonio o el Molino de la Albolafia.

Un conjunto monumental que se completa con la Mezquita-Catedral y el barrio del Alcázar, suponiendo un auténtico placer respirar la historia y la cultura a medida que se va paseando por su empedrado.

Plano de situación