Puerta del Puente

Aunque muchos la conocen como el Arco del Triunfo, la Puerta del Puente de Córdoba es uno de los monumentos más visitados por su lugar preponderante en el casco histórico, entre el acceso a la Mezquita y el Puente Romano.

Orígenes de la Puerta del Puente

Se sabe que ya existía en época romana, y que muy posiblemente tuviese en su parte superior la estatua de un Dios romano. De hecho, se especula con que era la Diosa Venus. Con el paso de los siglos y la entrada en la Edad Media, la Puerta del Puente de Córdoba perdió su valor religioso y ritual, aunque conservó su importancia en la arquitectura y la fisonomía de la ciudad.

Y es que al igual que el resto de urbes medievales, Córdoba se fortificó para mantener la seguridad de sus ciudadanos en un mundo turbulento. Bab-al-Qantara era el nombre que recibió durante el periodo de dominación musulmana, cuando se convirtió en el principal lugar de acceso a la ciudad de comerciantes, viajeros y agricultores. Y es que la medina y el zoco, es decir, la zona comercial donde se efectuaban las compraventas de alimentos y enseres se situaba alrededor de la Mezquita. Hasta allí, caminando por el actual casco antiguo y la Judería, los ciudadanos cordobeses se acercaban para adquirir los productos que necesitaban en su vida diaria.

Funciones del Arco del Triunfo en el pasado

Pero para que un comerciante pudiese introducir sus mercancías en la ciudad califal debía pasar por el único puente en pie, el conocido actualmente como Romano, y entrar por esta Puerta. Allí le esperaba el recaudador de impuestos, que comprobaba los productos que pretendía introducir en la ciudad para su venta y calculaba el coste en impuestos que debía abonar. Es decir, el comerciante se la jugaba, puesto que independientemente de si lograba venderlos o no, ya debía pagar lo que ya en época cristiana se llamaría el portazgo.

Aunque mantuvo su función comercial, Este pórtico sufrió cambios importantes en su fisonomía desde el siglo XIII en que entraron los cristianos hasta el siglo XIX, cuando paulatinamente se fue convirtiendo en un monumento que, a la larga, es de los más visitados, admirados, pintados y fotografiados por parte de los turistas que visitan Córdoba.

Restauración del monumento

Ya en las primeras décadas del siglo XX la Puerta del Puente fue remozada por completo, adaptándola a las transformaciones que a finales del siglo XIX había vivido el resto de la ciudad. En plena época industrial no era necesario disponer de una ciudad amurallada. La muralla que circundaba el casco histórico fue desapareciendo, excepto algunos restos que aún se conservan, y esta entrada quedó exenta, es decir, separada de su muro original.

Entonces se remozó por completo tanto sus pilares como el arco que la completa. El viajero que la contemple actualmente verá como en su pilar izquierdo hay una estatua (o mejor dicho relieve) de una mujer sentada sobre el cadáver de un hombre. En la derecha, otro relieve representa a una mujer que lleva un niño en sus brazos. La forma de interpretar estos relieves es diversa, pero muchos indican que son una alegoría de la muerte y de la vida y del papel de la mujer como esposa y madre.

Plano de situación