Mezquita de Córdoba

En pleno centro de la capital se erige la Mezquita de Córdoba, uno de los monumentos más identificativos de la ciudad por la importancia que tuvo a lo largo del tiempo y por la grandiosidad del edificio en sí. Es conocida actualmente como Mezquita-Catedral y aunque tiene sus raíces en el siglo VIII, ha sufrido numerosos cambios hasta el siglo XVI. Nombrada Bien de Interés Cultural y designada como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco, la Mezquita posee un alto nivel turístico, durante muchos días al año concentra numeroso público en su interior para visitarla.

Imágenes de Antonio Beltrán

Características de la Mezquita

El edificio consta de varias partes, que se han ido construyendo a lo largo de la historia. La parte más conocida son Las Palmeras (columnas con arcos dobles), que es la imagen que representa a Córdoba como identidad turística. También posee un espacio dedicado al culto religioso, ya que desde la conquista de Califato de Córdoba por parte de los Reyes Cristianos, se adecuó el lugar como iglesia, hasta conseguir el estado actual que posee, ahora ya como Catedral.

La Mezquita de Córdoba es el monumento de visita obligada en Córdoba, con una extensión de 23.400 metros cuadrados, 1300 columnas y 760 arcos, es la tercera mezquita más grande del mundo. Actualmente se estima que recibe más de 1,8 millones de visitantes al año. Esto lo convierte en uno de los monumentos más visitados de España.

Patio de los Naranjos

El Patio de los Naranjos es lo primero que encontramos al entrar en el recinto de la Mezquita-Catedral de Córdoba. De hecho, en la época Musulmana este era el patio de abluciones, donde los fieles realizaban el ritual de purificación antes de entrar en la zona del rezo.

Este patio se concibió como un lugar para actividades públicas, como la administración de justicia, y la enseñanza. Su aspecto ha ido cambiando y evolucionando a lo largo de la historia, debido a dos ampliaciones importantes:

La primera, en la época de Abderramán III, ampliándose la Mezquita hacia el Norte. Para ello se derribó el antiguo alminar para ubicarlo donde se encuentra actualmente la Torre del Campanario.

La segunda ampliación fue hacia el este, bajo el mandato de Almanzor, casi duplicando el espacio para el rezo en la Mezquita y afectando también a la anchura del Patio de los Naranjos.

A diferencia de lo que podemos ver ahora, los arcos del oratorio al patio estaban abiertos. Los claustros actuales son producto de una remodelación total llevada a cabo en las primeras décadas del siglo XVI, por el obispo Martín Fernández de Angulo.

Bajo los naranjos, existe un gran aljibe para asegurar el agua necesaria para las Abluciones. En cuanto a la vegetación, en el siglo XIII estaba plantado con palmeras, y después del siglo XV sabemos que había naranjos.

Más tarde, en el siglo XVIII se añadieron olivos y cipreses. Hoy en día es una gran patio con varias fuentes y una gran cantidad de naranjos sembrados de forma estratégica para mantener un ambiente fresco en los días de más calor.

 

Torre del Campanario

Ahora sabemos que la torre del campanario fue un alminar construido por Abderramán III, desde donde se llamaba a los fieles musulmanes a la oración. Con la conversión de la Mezquita a Catedral, pasó a ser campanario Cristiano.

En el siglo XVI, tras una gran tormenta que produjo numerosos desperfectos, el Cabildo decide remodelar la torre del campanario. Durante las obras, el edificio islámico se recubrió con un grueso muro con el fin de asegurar la torre. Con el paso del tiempo, el edificio sufrirá más reformas debido a los numerosos daños que provocó el devastador terremoto de Lisboa en 1755.

Lo que vemos ahora es una Torre proyectada por Hernán Ruiz Tercero. Las siguientes modificaciones han sido realizadas por Juan Sequero de Matilla Y Gaspar de la Peña. En la parte superior de la torre podemos apreciar varias campanas, así como la figura de San Rafael, Custodio de Córdoba.

Actualmente la torre se puede visitar en diferentes horarios, desde lo alto de la torre podrás disfrutar de una magnífica vista de la ciudad de Córdoba.

 

 

Las Palmeras de la Mezquita

Una de las imágenes que más llama la atención de la Mezquita de Córdoba, es la sucesión infinita de Arcos, sus colores y la sensación de amplitud y equilibrio. Se dice que estos arcos están inspirados en el acueducto de los Milagros de Mérida.

La novedad de los arcos, es que sobre cada columna se monta un pilar, entre las columnas se coloca un arco, y entre los pilares se colocan más arcos. Siendo éstos últimos, los encargados de soportar el techo.

Los dos colores tan característicos de los arcos se consiguen al alternar la piedra con el ladrillo, de esta forma también se consigue abaratar el coste, ya que el ladrillo era más económico que la piedra. Y es esta sucesión de columnas y arcos en varios colores lo que hace que se llame a la Mezquita como el “bosque de palmeras”.

La decoración de La Mezquita está basada en formas y figuras geométricas, además de letras y motivos florales. La religión musulmana prohíbe expresamente la representación de figuras humanas, este es un rasgo que queda patente en el monumento.

En época musulmana se desarrollaban fiestas y conmemoraciones religiosas dentro de la Mezquita, aunque también se usaba como lugar para la educación de los niños y se les enseñaba las normas del Islam.

Las losas de mármol del suelo son consecuencia de una de las restauraciones que sufrió el edificio en el siglo pasado. El suelo original era de una tierra compacta de color rojo llamada almagra.

 

 

 

Construcción de la Mezquita-Catedral

Video de Antonio Beltrán

La Mezquita de Córdoba empieza a construirse en el año 786 sobre los restos de una iglesia cristiana que existía en el lugar. Su primera ampliación se produjo a partir del año 833. La segunda ampliación que recibió el monumento fue en el año 962, creciendo hacia el sur. En el año 991 se amplió hacia el este, casi duplicando su superficie anterior.

En el siglo XV, tras la reconquista de la ciudad por los Reyes Católicos, se construye la Catedral en el centro de lo que hasta ahora fue una mezquita. El minarete fue ampliado hasta lo que ahora se conoce como la torre de la Mezquita-catedral.

Una Catedral dentro de una Mezquita

La Mezquita se convierte en Catedral cuando el día 29 de junio de 1236, El Rey Fernando Tercero entró con sus tropas en la ciudad de Córdoba. De forma solemne, coloca la bandera de Castilla sobre el Alminar y el obispo de Osma procede a oficiar la ceremonia de consagración del Oratorio Islámico.

Es así como una de las mayores mezquitas del mundo, se convierte en templo Católico. A lo largo de los siglos, la Mezquita fue adaptando sus escenarios al culto cristiano, situándose la Capilla Mayor bajo uno de los lucernarios.

Posteriormente, en el siglo XV se pensó que la Capilla Cristiana debía estar más de acuerdo con su importancia, por lo que se decide construir una nave gótica y algunas modificaciones en los accesos.

La mayor transformación se producirá al construirse una gran nave de estilo renacentista en el centro de la Mezquita, lo que supuso una ruptura con la armonía del edificio y su forma islámica. Esta obra  causó una gran polémica en la época. De hecho, Carlos V, a pesar de apoyar su construcción en un principio, acabó criticando la obra con la frase:

 “habéis destruido lo que era único en el mundo y habéis puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes”

Al construir una Catedral dentro de una Mezquita, se consiguió un edificio único en el mundo. La Catedral tiene formas verticales, contraponiendo la horizontalidad de la construcción musulmana.

No se destruyeron las naves califales, si no que se reutilizaron y se incorporaron como naves laterales en series de tres arcos. Se cubrieron de bóvedas de crucería gótica. Entre las naves principales y laterales se construyeron tres grandes arcos apuntados, estos arcos son los encargados de sostener el Coro.

En la actualidad, se encuentran interrumpidos por la obra de la Sillería, los Órganos y las Capillas laterales. El Coro fue una de las obras que más tarde se realizó, el motivo fue que se quería realizar espacio de la misma importancia que el Crucero y el Altar Mayor.

Tras una generosa donación, a mediados del siglo XVIII empezaron las obras del Coro que podemos contemplar ahora. Realizado en caoba, está presidido por una escena bíblica, la ascensión de Cristo en la que Jesús resucitado asciende a los cielos, obra de Pedro Duque Cornejo.

Capilla de Villaviciosa

La Capilla de Villaviciosa fue la primera Capilla Mayor de la Catedral. Se estableció en el espacio correspondiente al lucernario de Alhakén II. Para su construcción se emplearon como coro las tres naves comprendidas entre éste y el muro occidental. Junto a dicho lucernario de entrada, se encontraba otro realizado en época Almohade.

El Rey Enrique II quiso que albergara los restos de su padre, así como los de su abuelo Alfonso Once y Fernando Cuarto. Los muros de la Capilla estaban decorados con pinturas medievales, algunas de las cuales se encuentran conservadas en el Museo de Bellas Artes de la Ciudad.

La Capilla se realizó en 1607, siguiendo el modelo gótico de nervios que se cierran en arcos apuntados. Finalmente pasó a llamarse Capilla de Villaviciosa cuando finalizan las obras de la actual Capilla Mayor.

Con el paso del tiempo, la Capilla ha sufrido numerosas transformaciones, quedando tapadas las estructuras medievales por bóvedas barrocas. En el siglo 19 la Capilla barroca se desmontó para dejar a la vista la obra Califal, que es la que podemos disfrutar actualmente.

Capilla del Sagrario

Una de las capillas más ricamente decoradas, la Capilla del Sagrario, fue fundada en 1730 por la viuda del noble cordobés, Don Juan Ponce de Cabrera. La viuda entregó al cabildo una gran suma de dinero,  para que este sitio sirviese de enterramiento a su difunto marido y en un futuro, a su familia.

Está decorada con pinturas en las bóvedas y paredes, correspondientes al siglo XVI. Al ser la capilla dedicada a la Eucaristía, se ha relacionado con la última cena como tema central. En esta capilla se puede observar un fresco obra de Guillermo de Horta, junto a el se encuentran los frescos del Rey David, y el profeta Isaías.

El resto del programa iconográfico es producto del descubrimiento en aquellos años de las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba, obra del maestro italiano Cesare Arbasia. Al fondo de la nave se puede ver la Oración en el Huerto, un óleo sobre lienzo inspirado en un grabado de Durero. Mientras que en la nave hayamos a Jesús despidiéndose de su madre.

Estas escenas están relacionadas con el hecho del martirio, de ahí su colocación. En las paredes están representados varios mártires de la ciudad, todos ordenados cronológicamente. En el interior de los arcos hay ángeles con los símbolos de la Pasión y la bóveda representa un precioso cielo decorado con ángeles.

Mezquita de Córdoba gratis

Los nacidos y residentes en Córdoba pueden visitar la mezquita de Córdoba gratis, solo hay que acreditarlo mediante el D.N.I. en la entrada. Los menores de 10 años también pueden visitar de forma gratuita el monumento.

Para todos los demás, la visita a la Mezquita es gratis de lunes a sábado de 8:30h. a 9:30h. Siempre que no haya celebraciones extraordinarias. Tampoco se puede entrar en grupo a la mezquita a esas horas.

Horario Mezquita de Córdoba

  • Visita Mezquita Catedral

Horario de invierno (de Noviembre a Febrero)

Abierto a visitas de 10:00h. a 18:00h.

Horario de verano (de Marzo a Octubre)

Abierto a visitas de 10:00h. a 19:00h.

Precios

El precio de la entrada es de 10€, para los niños de 10 a 14 años el precio es de 5€.

La entrada es gratuita para nacidos o residentes en Córdoba, menores de 10 años acompañados de un adulto, y los titulares de la “tarjeta “Andalucía Junta 65”.

  • Visita Torre del Campanario

La Torre del Campanario se puede visitar en pases cada media hora, desde las 8:30h. El precio es de 2 €, a excepción de los nacidos y residentes en Córdoba, que tienen entrada gratuita.

  • El Alma de Córdoba

La visita nocturna tiene dos pases, a las 21:30h. y a las 23:00h.

El precio de la entrada es de 18€, para los jubilaos, minusválidos y estudiantes hasta 26 años el precio es de 9€.

La entrada es gratuita para menores de 7 años acompañados de un adulto (sin audioguía)

  • Consulta más información de horarios aquí

 

Visita nocturna “El Alma de Córdoba”

Para visitar el monumento en todo su esplendor hay varias opciones, una de ellas va dirigida a través de un proyecto conocido como ‘El alma de Córdoba’. Esta ruta tiene la luz como principal eje conductor, siendo la visita por las noches descubriéndose de una manera distinta su valor artístico, cultural y religioso. La Mezquita-Catedral contiene la historia de Córdoba, donde el visitante podrá viajar a varios mundos a medida que va cruzando sus distintas zonas.

Recuerda que esta misma web tienes una audiguía de la Mezquita gratis siguiendo el enlace, para que conozcas más detalles del monumento.

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