Cuesta del Bailío

Cuesta del Bailío en Córdoba

La cuesta del Bailío es una calle que tiene una ligera pendiente, que se recorre subiendo unos cómodos escalones con una decoración muy característica. Tanto su entorno como su historia hacen de este sitio un lugar muy especial por el que pasear y admirar las calles antiguas de Córdoba.

Entorno de la Cuesta del Bailío

La Cuesta del Bailío cruza en su parte baja con la calle Alfaros, una calle casi peatonal que recorre una parte del casco antiguo, llegando hasta el Ayuntamiento y la Plaza de la Corredera.

En su parte alta se une con la calle Carbonell y Morand, otra calle semi peatonal donde está la Casa del Bailío con su fachada renacentista. También da paso hasta el famoso Cristo de los Faroles, en la plaza de Capuchinos.

Al subir la cuesta, es su lado derecho hay plantado una gran cantidad de buganvillas, que le dan un intenso color a la calle, que está delimitada por paredes blancas. En lo más alto de la cuesta del bailío hay una fuente de mármol oscuro y sobre ella una especie de balcón donde asomarse a ver la zona baja de la ciudad.

Detrás de la fuente llaman la atención la fachada de la Casa del Bailío, que da nombre a la calle, junto con la Hermandad de la Paz y Esperanza. También llama la atención la torre y campanario de la iglesia y convento de Capuchinos.

Historia de esta calle

La Cuesta del Bailío antaño fue la conexión entre la Medina en la parte alta de la ciudad con la parte baja, la Axerquía. Esta calle atravesaba la antigua muralla de origen romano.

Hasta el año 1711 había un arco por el que cruzaba la calle, el Portillo de Corbacho. Al derribarse, se le pudo dar a la calle la anchura que tiene ahora. No fue hasta dos siglos después cuando se le dio a la cuesta el aspecto que tiene ahora.

Víctor Escribano Ucelay fue el arquitecto que realizó la remodelación, diseñando los escalones característicos que vemos ahora e instalando la fuente de mármol negro que hay en la parte alta.

Ahora ya sabes que la Cuesta del Bailío no es cuesta, más bien escalera, pero lo importante es que todo el conjunto forma parte de la Córdoba antigua y de ahí todo su encanto.